Los Deslumbrados. Entrevista con David Garrido Navaridas

por | Abr 25, 2026 | Publicaciones | 0 Comentarios

Si estás leyendo esta entrada no se te escapará que uno de los objetivos de ALEA es su compromiso con la difusión literaria y, muy especialmente, con la dimensión creativa de la literatura. Nos apasiona animar y enseñar a tejer historias, contarlas y compartirlas. La ilusión es contagiosa y, por ello, ese virus no dañino pero si altamente adictivo que inoculamos a través de nuestros talleres ha hecho germinar muchas novelas. Este es el caso de Los deslumbrados, de nuestro socio David Garrido, título publicado por la editorial Onuba a finales del año pasado. Una novela contundente no apta para ingenuos, teñida de un baño de nostalgia y cierto pesimismo que está avocada a hacernos reflexionar.

Hemos querido acercarnos a la obra de David con cariño y en primera persona. En nuestra charla con él – cervecita mediante, para rebajar el protocolo – le hemos preguntado acerca de los entresijos de su historia. Esto es lo que nos ha contado:

La aparición de un vecino muerto en la apacible urbanización de Las Buganvillas es el detonante de tu historia ¿por qué elegiste un hecho tan duro como un suicidio para comenzar la narración?

Debido a mi trabajo, he tenido ocasión de conocer a personas que se han suicidado o lo han intentado. Es algo más común de lo que pensamos pero sobre lo que se extiende un manto de silencio hasta convertirlo en fenómeno  invisible. Quería que la premisa principal, en este caso qué lleva a una persona a quitarse de en medio y cómo afecta este hecho a su entorno, funcionase como el misterio a partir del que se desarrollan situaciones y personajes. Además, un evento tan impactante me permitió desarrollar varios temas que me obsesionaban en la época en la que comencé a escribir el libro. En aquel momento, algo que resonaba dentro de mí y me afectaba, era la evidencia del comportamiento autodestructivo del ser humano. Sin embargo, Los deslumbrados no es un tratado sobre el suicidio, sino una novela en la que esta conducta es utilizada como medio para llegar a otras cuestiones significativas.

Tu obsesión por la autodestrucción queda clara en la historia, ya que Los deslumbrados plantea una distopía que no parece en absoluto descabellada ni tan lejana: corporaciones que absorben toda la actividad económica, desertización, desempleo y falta de perspectivas para la juventud, música mercantilizada hasta el extremo de hacerla casi desaparecer…

Al contrario que en otras distopías clásicas, no planteo una situación distante, sino que amplifico o profundizo en la situación actual, en problemas con los que convivimos hoy en día. Malpaís me sirvió como el escenario simbólico en el que acoger y aunar todas esas circunstancias. Por otro lado, a lo largo de la historia el protagonista rememora sus vivencias de juventud en una época en la que se habló mucho del milenarismo debido al cambio de siglo y de milenio; el fantasma de una gran catástrofe parecía planear sobre todos.

Ante este panorama tan alegre dan ganas de esconderse… ¿dónde respiran tus personajes?

Esa es, precisamente, una de las tesis no previstas de la historia: el refugio. Surgió a medida que avanzaba, porque no escribo en función de un guion preestablecido. Como dices, los personajes respiran en refugios propios. Unos lo hacen volcándose en el arte, en el estudio, en la meditación o simplemente en el espacio protegido de su hogar; otros en el consumo de sustancias, la búsqueda de sensaciones fuertes o en la adhesión a la violencia; pero cada cual busca su manera, su rincón. Evidentemente, algunos refugios son más saludables que otros, del mismo modo que existen personas más positivas que otras. Y este aspecto es también muy importante en la novela, la presencia de personas que nos dan cobijo, que ejercen una especie de rol protector y nos sanan, frente a las que nos dañan, aun sin hacerlo conscientemente.

En su juventud uno de los refugios de Alex, el protagonista, fue Igor, su mejor amigo de la universidad. Ambos nos cogen de la mano para llevarnos por las calles del Bilbao de finales del S.XX ¿Qué tiene esta época de especial para ti? ¿Hay alguna batallita personal detrás de tu elección de esta época?

Por supuesto, la etapa del protagonista en el Bilbao de finales de los años 90 guarda una conexión directa con mi vida, puesto que en esos años, igual que Alex, asistí a la universidad, descubrí el mundo y la vida, bailé en fiestas, me emborraché, tuve amistades y noviazgos… Es una época muy significativa porque es en la que normalmente abandonas definitivamente la niñez para abrirte a la vida, al sexo, y a la incertidumbre de la vida adulta. En cuanto a las batallitas, no creo que haya ninguna en el libro que haya sucedido tal cual; sería bastante aburrido y egocéntrico. Sin embargo, a la hora de escribir, me inspiro en personas que conocí o en situaciones que ocurrieron para  utilizarlas como material plástico con el que jugar. Mucha gente me ha dicho que se ha identificado con ese aspecto de la novela porque toco temas que, aunque no sean plenamente autobiográficos, describen esa época de la vida.

¿Por qué elegiste Malpaís – claro eco de una isla canaria – para jubilar a Alex?

Quería que Alex viviera en un entorno que reuniera varias características de algunas islas periféricas de Europa añadiéndole el aspecto distópico que antes mencionabas. Sin embargo, no quería que ninguna de isla concreta de Canarias soportara la injusticia de describir un futuro tan poco esperanzador. He vivido en Lanzarote casi tres años y unos meses en Gran Canaria, así que conozco bien el lugar, son parajes preciosos en los que se vive bien con poco y a los que tengo gran cariño. Allí, en Canarias, se habla del malpaís, un lugar barrido por alguna explosión volcánica reciente que todavía no permite que el hombre, ni prácticamente la vida, se asiente sobre su lecho. Me parecía una idea muy sugerente que decidí utilizar para crear un escenario a la medida de lo que quería desarrollar.

La música es un elemento muy presente en toda la historia ¿el lo debemos tomar como un reflejo de los personajes o como el gusto personal del autor?

Ambas. Es un elemento muy significativo de la novela. La música que escuchan los diferentes personajes está relacionada con su personalidad o con la etapa que están viviendo, por lo que tiene un sentido simbólico o metafórico. He recurrido a autores y obras que conozco y me gustan, de todo tipo, hay referencias a música clásica, jazz, rock de los años 90, o de música industrial o black metal.

Pero no sólo de música bebe esta narración, es sorprendente la cantidad de referencias culturales, filosóficas e incluso cinematógraficas que salpican la historia y que son importantes para los personajes, pero como esto es un blog sobre literatura, confiesa: ¿Cuáles son los autores que más te han podido influir a la hora de escribir?

Imagino que todo lo que he leído a lo largo de mi vida me ha influído de una u otra manera. Pero algunos nombres insoslayables para mí son Roberto Bolaño, Aldous Huxley, Henry Miller, Charles Bukowski, Jorge Luis Borges… Tengo intereses muy eclécticos y tiendo a obsesionarme con los que me gustan, puedo sumergirme durante meses en su obra. También me gusta leer sobre filosofía y esoterismo. Soy muy fan de Jung y de Nietzsche. No sé si eso responde a tu pregunta, pero ya te imaginarías lo que iba a pasar, ¿no?

Considero especialmente  acertadas las frases incluidas al comienzo de cada capítulo ¿Hay alguna que tenga un significado especial para ti o que creas que resume la esencia de la historia?

Las citas me fascinan, anoto las frases que leo y que sintonizan con lo que estoy escribiendo en ese momento. Para mí, la cita clave es de Nietzsche: “¿dónde está en medio del mundo real de hoy en día tu rincón y tu estrella?”. Es difícil decir tanto en tan pocas palabras. Creo que ese aforismo recoge lo que pretende reflejar el libro en su conjunto. Es una frase de esas que se sacaba Nietzsche de la chistera sobre la que se puede estar meditando toda una vida.

Muchos hemos coincidido en señalar lo acertado del título… ¿Quiénes son para ti los deslumbrados?

Los deslumbrados son todas aquellas personas a las que, en alguna ocasión, la luz de la vida les ha cegado, les ha hecho tambalearse y andar a trompicones;  pero, sobre todo, son los que han quedado cegados para siempre y no pueden salir de su deslumbramiento. También son aquellos a los que el resplandor les hizo salirse de la calzada y se han quedado en la cuneta, tirados. La vida es pura luz, pero a veces es demasiado intensa.

¿Tienes algún proyecto literario entre manos?

Mi proyecto actual es otra novela en la que pretendo plantear algunas cuestiones del mundo actual junto con otras existenciales pero con un tono mucho más irónico, con cierto humor y bastante mala leche. En ella estoy volcado.

Como compañera suya, doy fe de que David está comprometido con su nuevo proyecto y confieso que consigue arrancar sonrisas. Con esta promesa de otra novela tan “ligera” y “superficial” como su autor, desde ALEA seguimos animando a nuestro fan de Nietzsche a que no deje de escribir, sus historias son muy necesarias para que el pensamiento crítico y la reflexión desaparezcan bajo las cenizas del malpaís.

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